
Ya Roman Polansky en "El inquilino" nos advertía sobre la falsa normalidad de algunos vecinos, aquellos con quienes nos saludamos apenas en el ascensor o cruzamos un parco "buen día"
o "buenas noches".
Ni que decir de la mirada feroz de Alex de la Iglesia en "La comunidad" que nos asesta un golpe en el hígado, bajo la capa de un humor negro, que se vuelve insoportable.
Sí, cosas extrañas suceden en los condominios, compartimos alumbrado, barrido y limpieza y...algo más.
Psicópatas "americanos", delirios místicos de viejecitas (brujas?) tiernas o cuarentones solitarios y hasta aquellos que parodian la metamorfosis kafkiana, desde de la peor banalidad, nos rodean seres sobre los que hay mas preguntas que respuestas.
Como no somos egoístas y además nos impulsa la advertencia de que , a cualquiera podría pasarle, los hacemos partícipes de ciertos "escritos" pasados debajo de la puerta, a quienes integran este Blog. Seguramente en las horas en que inocentes, tarareamos bajo la ducha, ojos sagaces nos observan y luego manos afiebradas, borbotean mensajes sin firma alguna.
Adelante! todos somos espejo....
(Ver Anónimos)
Lilián Cámera