sábado, 5 de diciembre de 2009

LUNA NUEVA


Si hacía falta algo más para corroborar que estamos perdidos, aquí tenemos un nuevo estreno de la saga vampírica de Stephenie Meyer: Luna Nueva, por cierto con desborde de espectadores y grititos (de chicas y chicos).

Uno que ha gastado pestañas leyendo y viendo lo mejor del género, asiste con impotencia a un fenómeno que sólo puede explicarse, más allá del marketing, por la búsqueda de sensaciones emparentadas con la trivialidad, invirtiendo Arendt, el mal de la banalidad no sería ajeno a los hechos, la fijación de los valores del conservadurismo y la corrección política tampoco.

Qué podemos esperar de cuatro librotes, de entre 500 y 600 páginas devorados por aquellos que usualmente no leen ni los diarios? (tal vez una forma de entrar a la lectura de otros autores?) Qué clase de situación nos plantean estos vampiros abstemios, de corazón blando, que quieren casarse y formar una familia? Cómo tomaremos el hecho de su conversión a un estilo de vida burgués, con casa fija, escuela, automóvil, deseos de integrarse a la humanidad y de ayudarla contra los malvados de siempre? Podremos tragar saliva y ver que otro mito, el del hombre lobo, coadyuva y se fusiona para brindar un escenario donde las criaturas salvajes y peludas se enternecen y deambulan para proteger los límites de un deber ser?
Asistimos a una especie de subversión del mito con vistas a romper cristalizaciones de siglos? Ay! Si así fuera no estaría yo en conflicto, pero que justamente sean ellos, vampiros y hombres lobos, los que bajen línea para imponer las buenas costumbres, el decoro, el matrimonio y el horror a las relaciones sexuales pre – libreta, es algo difícil de comprender.

Para entender, la saga (que leí entera) escrita por Meyer, con un lenguaje mucho más básico que el de JK RowlingHarry Potter (lo que ya es mucho decir) relata la historia de los Cullen, vampiros que viven en Forks, un pueblito de Washington aquejado por lluvias y cielos nublados.
Hasta allí llegará para vivir con su padre, Bella Swan, que al ver en la secundaria a estos seres pálidos y hermosos quedará rápidamente fascinada. La perlita son los Cullen: Edward, Emmett, Jasper, Alice y Rosalie fueron adoptados por el doctor Carlisle Cullen y su esposa, Esme y no le hincan el diente a nadie, como buenos vecinos.
Optan por dedicarse a los ciervos y otras especies para saciar su sed de sangre, tratan de hacer su tarea en la escuela y en el caso del Dr. Cullen, de brindar asistencia médica cordial a los seres humanos.

Con las mismas características del folletín (esto no es por sí objetable) asistiremos al romance entre Edward y Bella, con el tercero en discordia: Jacob, amigo de la infancia, integrante de la tribu de los Quilaute y para más datos, con cierta tendencia a desaparecer las noches de luna llena. En esta segunda película, Edward se va con su familia para salvaguardar a Bella, quien deprimida y solitaria, al borde del suicidio, se ampara en el torso desnudo y vigoroso de Jacob.

Hasta aquí podría ser Inframundo, la saga sobre la eterna lucha entre Vampiros y Hombres Lobos, sólo que (dejando de lado su calidad como películas) Kate Beckinsale y compañía, nos muestran seres muchos más oscuros y atormentados, aún en la posibilidad de amarse, las cosas terminan muy mal y la crueldad está a disposición de todos los personajes: máquinas de matar merodeando en la noche citadina. Todos están dispuestos a sucumbir a sus ansias y ninguno tiene el prurito de hacer con el prójimo la fuente de alimentos perfecta.

En ambas sobran los lomazos, motivo de los gritos en la platea, en ambas una historia de amor se muestra con serias dificultades, pero cuando la Beckinsale se transa al híbrido Michael, no le pide anillo de compromiso ni planea una fiesta de esponsales.

Lo que quiero decir es que Crepúsculo y Luna Nueva me remiten a las novelas que se leían en una época con delectación: las de Corín Tellado, dónde además de los músculos y la virilidad perfecta del novio/pretendiente/ candidato, asistíamos a los cortes magistrales entre capítulo y capítulo en las escenas más “hot”: justo cuando se estaba por concretar el “acto de amor” (así se llamaba) la pareja sufría interrupciones y vicisitudes de todo tipo. Hasta el casamiento…

Es lo que sucede en Luna Nueva, de besitos no pasamos y en el caso de Bella – Jacob, ni eso, acercamientos, jadeos y otras yerbas, no llegan más allá gracias a teléfonos y padres inoportunos.
Los adolescentes no beben, no son azotados por la lujuria ni reciben el castigo ejemplificador de un Jason que los rebana por sus desnudeces, no forman bandas dedicadas a destruir la propiedad privada, ni se arrodillan ante el dealer ni asisten a raves frenéticos. No deambulan perdidos en busca de un éxtasis liberador ni cargan pancartas defendiendo al movimiento LGTB.

Será esto lo que fascina a un público alejado o aparentemente alejado en lo real de una impronta romántica y demodé? La vuelta a los valores de la abuelita? Y por favor, entiéndase el término romántico como un sinónimo de meloso y sentimental, nada que lo ligue al movimiento del Romanticismo en la poesía (Novalis, Keats, Günderrode) Ellos tenían a la noche por patria y al exilio como horizonte, deambulaban por los cementerios bajo la luna llamando a la amada muerta, morían muy jóvenes y no calzaban en las instituciones como un guante.
Por algo María Negroni en Museo Negro dijo (comparando a poetas y vampiros):”Los dos atacan al burgués que hace de las cuatro paredes de su hogar, la empalagosa guarida de sus miedos. Ambos están sedientos de crueldad”…o "se veían a sí mismos como seres marginales, es decir videntes, fascinados por la destrucción y la muerte”. Fidelidad a una extranjería y a una desterritorialización que poco tiene que ver con bodas y finales felices.

En Luna Nueva todo es una inmensa explosión de luz, hasta en la piel de los vampiros que brilla como un diamante. Bajo esa luz por la que nunca deambularon ni Lestat (icono queer) ni Louis (el más humano de los vampiros) ni Armand (la belleza del efebo como máscara del asesino) en las sagas de Anne Rice, se consuma el rito de pasaje de la adolescencia a la adultez, anclada en los valores más tradicionales.

Por suerte para quienes preferimos el topos desolado, se estrenó el jueves Criaturas de la Noche (Let the right one in) una bellísima e inusual película sobre el género, de la que tuve el gusto de escribir en la Revista La Otra Nº 22, pero esa es OTRA historia…


Lilián Cámera

16 comentarios:

julieta dijo...

excelente, lili. aplausos y ovación. espero ansiosa el próximo número de la revista para leer tu nota.

yo no vi las pelis de estos vampiros nuevos, pero tampoco me interesa. sí vi Let the right one in y puedo decir que es absolutamente bella.

si no hay sexo y sangre en una película de vampiros entonces en qué películas va a haber???

Luis Enrique Arias dijo...

No podría estar mas de acuerdo en todo lo expuesto.

También espero la próxima edición de "La Otra" para leer tu nota.

Solo agregaré que este cine de cuarta tiñe con su chatura al buen cine, porque el título para Latinoamérica de "Let the right one in" terminó siendo un "extraño" "Criatura de la noche" y si mal no recuerdo con un subtítulo "vampiro" ...

Adara dijo...

No no no. Si éstos vampiros no movilizan... no son fieles con su esencia.

Adara

hanna dijo...

"La vuelta a los valores del conservadurismo y a la corrección política"

Y, sí...no me extraña la repercusión, en términos de "grititos" de ciertos atontados jóvenes porteños...¡Y lo que nos espera cuando asuma Abel Posse como ministro de educación porteño!

Con estas manifestaciones del "arte" cinematográfico...el reloj atrasa, sin duda.

Eduardo Chinasky dijo...

Para mí, es una de las pelis del año.
En el próximo número de La otra hay un acercarse mío (leve) a este maravilloso film.
Saludos y felicitaciones, Lilián.

Pol dijo...

"Twilight" no me disgustó (la peli).
Ahora las que siguen no te las veo ni en pedo.

meridiana dijo...

Julieta, yo las veo para poder ejercer una crítica, éstas y muchas otras pelis del género que seguramente puedan dejar mucho que desear. Además quería vivir este clima en vivo y en directo, en la oscuridad del cine, es increíble.

Coincido en que la misma simbología del Vampiro torna asombroso su transformación en producto "light" o "diet". Incluso aquellos que bucearon en lo bizarro o en lo cómico pienso en Polansky La danza de los Vampiros) no olvidaron su condición de extranjería.

en fin...

un beso y espero te guste la nota en La Otra 22.

beso

Lilián

meridiana dijo...

Luis, el título es un chiste, pudiendo aprovechar las sutiles implicaciones que tenía ese Lat den rätte komma in (tal cual el título de la novela de John Lindqvist) y que es deja entrar al "correcto" o al "bueno".

segundo en fin...

saludos

Lilián

meridiana dijo...

Adara: no sé si una esencia, yo más bien diría una errancia, si la patria del vampiro es la Noche y su exilio el precio de su más allá de la humanidad, cómo nos van a caer bien estos bellos pero descafeinados personajes?

abrazo

Lilián

meridiana dijo...

Hanna: lo de Posse es también de terror, me temo que de un terror más visceral y que atrasa como esta película los relojes, me recuerda aquella canción de Charly:

"pero canto para Ud. el que atrasa los relojes y todavía no se dio cuenta que su casa se derrumba"

mas o menos, cito de memoria, como ve, todo liga, ministros dinosaurios, valores retrógrados.

abrazo

Lilián

meridiana dijo...

Eduardo: sí, Criaturas de la Noche es para mí también la peli del año, de tu aproximación a ella, hemos linkeado tu entrada al costado de nuestro blog, donde se ve un avance del film.

Espero ansiosa la Otra para ver como quedaron ambas notas.

saludos y felicitaciones también

Lilián

meridiana dijo...

Pol: sobre gustos...es verdad que se pone peor en Luna Nueva, yo me las miro no por masoquismo, para poder escribir sobre ellas y acompañando a un alma juvenil y tratar de entender tanto entusiasmo. con decir que la niña en cuestión se leyo los cuatro librotes (dos de ellos por pantalla!!!!) es un fenómeno como para analizar.

pero los libros de la saga serán objeto de una próxima entrada.

saludos

Lilián

Gon dijo...

Y sí, cada uno tiene sus gustos.
En cuanto a mí, me gusta la trama, es muy interesante. Debería leer los libros para sacar una conclusión más formada. Pero si hablamos de la película, yo todavía no la vi a "Luna Nueva". Me comentan que podría haber estado mejor, pero hasta que no la vea, no voy a criticar NADA.

Me leí todo el texto y me encantó. Te felicito!!!
un saludo grande!!

Mónica dijo...

Mi inestimable:
Que Meyer publique semejante éxito editorial y cinematográfico viene a confirmar lo que ya sabíamos: que "best seller" (mejor vendedor) ni a palos es sinónimo de "best writer" (mejor escritor). La autora sigue los encandilantes pasos de J.K.Rawlings y Dan Brown, contumaces perpetradores de pastiches, palabrita que se puso de moda en el posmodernismo para reemplazar a "plagio", mucho más explícita y acusadora.
La industria cinematográfica y la editorial parecen haberse quedado sin buenos argumentos y manotean cualquier bodrio con la infalible mezcla "bella y bestia" para hacer dinero, que, entendamos de una vez, es el fin último de tales emprendimientos: l'argent, toujours l'argent. Como decían los mercenarios suizos: "Pas d'argent, pas de Suisses" y en estos casos vale decir "Pas d'argent, pas des livres/du cinema".
Lamentable pero redituable.
Por lo tanto, "Vive la Rèsistence". Aguantemos a pie (y a letra) firme el embate de la bazofia impresa y/o filmada que no agrega nada más que valor comercial. Y si tengo que elegir,¡aguante Corin Tellado!
Mony

meridiana dijo...

Gon: bienvenido a Meridiana, fuera de mis opiniones sobre Luna Nueva, está muy bien que decidas verla antes de opinar, lo mismo con los libros, así fue que me banqué esta saga con librotes de 500 páginas y las dos pelis, hablo desde lo que vi y leí, ahora sobre gustos...
yo me quedo en el tema vampiros con la maravillosa Criaturas de la Noche y en libros, si opto por los best sellers, le pongo las fichas a esa primera Anne Rice de Entrevista con el Vampiro, Lestat, Armand, La Reina de los Condenados, etc.

Ahora no lo tomo de modo displicente, me llama mucho la atención el fenómeno y me pregunto si esta saga logra que quienes no leen se traguen semejantes libracos, tal vez (tal vez...) pueda servir de pasaje para leer otras cosas.

gracias por tus palabras y un saludo para vos también

Lilián

meridiana dijo...

Mony, totalmente de acuerdo y habrá que preguntar en los jóvenes corazones, qué hace cosquillas de estas historias, personalmente creo que es el viejo sistema corín tellado.

esta señora la tenía claro, sabía a lo que apuntaba, tengo recuerdos de mi madre ensimismada en esas novelitas.

por lo pronto resistir y cuando la cartelera ofrece tanques irnos a películas como Let the rigth one in para seguir creyendo.

abrazo

Lilián