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lunes, 1 de marzo de 2010

TRAGEDIA Y LEY



Ella está sola en sí misma, embarazada…

“Hay una distancia irreductible entre el discurso del derecho y el de la experiencia. Y la experiencia del aborto dice que el cuerpo no cabe en el derecho, que la tragedia no se resuelve jurídicamente, que hay poderes no legítimos y derechos impotentes.
Las mujeres ejercen un poder al que no tienen derecho; tienen el poder de infringir la ley. En él reside la fuerza que hace valer la lucha por su legalización: si la ley puede garantizar el ejercicio de las libertades, nos interpela Levi-Strauss, éstas no existen más que por un contenido concreto que no proviene de la ley, sino de las costumbres. Quienes rechazan esa fuerza niegan la parte de la leona que las mujeres tenemos en la experiencia, desconocen ese poder como si fuera peligroso. Y lo es.”


“El aborto es siempre una experiencia trágica”


Laura Klein*

* * *
 
requiem II
                                                  una pequeña mutación
                                                  me deja injusta



desde cuándo insiste la vergüenza
de no extrañarte

legado el recuerdo
como madre en ciernes
despoja
pulmón suave
crispa de medusa
en arco te empecinas

¿para quién, la piedad?

dado y diferente
no darás tu salto
convoco esta curva que avanza
hacia los dos

entorna, hijo

                       a tientas
                       hincado
                       lo arrebata


Liliana Piñeiro**


* Laura Klein, Fornicar y matar. El problema del aborto, Planeta, Buenos Aires, 2005

**Liliana Piñeiro, Algo sobra en las delicadas patas de los insectos, La Letra Muerta, Buenos Aires, 1999

domingo, 16 de septiembre de 2007

Laura Klein: OSCURO ESPLENDOR


Las palabras, en la poesía de Laura Klein, son arrancadas: al espacio, al papel , al “ruido del mundo”, como ella misma dedica a los que la leemos. Y ya se sabe: aunque no somos el cielo, nos toman por asalto.
Desde su primer libro: “A mano alzada” (Libros de Tierra Firme, 1986), hasta “Vida Interior de la discordia” (Ultimo Reino, 1994 Premio Boris Vian) y “Bastardos del Pensamiento”(La Letra Muerta, 1997) construye un decir poético que sucede ante nuestros ojos en calidad de acontecimiento. Sin miramientos, nos pone en cuestión. “Las palabras parecen retraerse de lo que se espera de ellas (...) se sustraen a lo que podríamos pensar que es una comprensión. (Su poesía) es refractaria a los lenguajes con que de ordinario se la aborda” (Noé Jitrik, a propósito de “Vida interior...”).

porque le quieren dar morfina
cascar el soplo: y aún por la fuerza
como a una masa enterrada en su cerviz
y esa cabeza, madre, palpita

voy a mortificar su sueño

clavo en las alas misivas familiares
una lengua inválida recuerda
los brotes negros
quietos
detenidos a la puerta del odio


°°°

doy crédito al soberano: su cuello de cisne
pegado de astillas
me conmueve

La violencia de su gesto poético radica en el “manto de oscuridad”, producido como un efecto de conjunción de esas palabras, que se ofrecen y son imposibles de asir. Klein nos vuelve a colocar en la experiencia de extrañeza del lenguaje, tan desgastada por la cotidianeidad del “sentido”.

a la sazón

presta va la vida
en la punta menea un corazón
honras que frota el hombre
cuando en pro de acuñar
en la penumbra
una mirada corta
un blando al cuerpo
puñó al cuerpo deslizó entre las capas
en el desnudo miedo

la misma frialdad anexa
en la luz del borde de la hoja del escriba


Una fina línea significa, crea diferencia. Algo ha sido ofendido y las consecuencias están a la vista.


glosa para una ofensa: enmienda no hay
puesta la raya en el curvo mundo
miente
noche por niebla


La poesía existe. Celebremos.

(ver otros poemas)


Liliana Piñeiro.