viernes 3 de julio de 2009

panic attack


La gripe A le gana a la poesía, entre tantas cosas, se suspendieron muchísimas actividades y a medida que el número de muertos vaya aumentando supongo que las resoluciones serán más extremas. Se sabe que en nuestro país se reacciona por espasmos.

Teníamos prevista una presentación en dos semanas que se ha cancelado y sobre la que no hay aún fecha cierta.

Corren infinitas versiones, desde un virus especialmente fabricado, conspiraciones de laboratorios con acciones en baja, posibilidad de utilizar una vacuna como agente para introducir otros virus, el guión de la película Ultraviolet hecho realidad, etc, etc, etc.

Cuando el pánico cunde, prefiero ir a mis paranoicos visionarios y amados, a P.Dick, a Ballard, a Cronemberg y ver menos TN.*

Tal vez lo mejor haya sido esa tapa de la Revista Barcelona que el 6 de Junio (sí, hace casi un mes) decía :

La clase media decide hacer "salud por mano propia"

BARBIJO FÁCIL

El contagio genera terror. Mucho más que las estatizaciones de Chávez, la Censura del Gobierno, Los ataques antisemitas de Quebracho y la Inseguridad. La gente se queja porque "los virus entran por una puerta y salen por la otra"

Por eso:

"La naturaleza de las cosas tiene por hábito el ocultamiento" (Frag.123)

"La estructura latente tiene dominio de la estructura de lo obvio" (Frag.54)

Heráclito

Se los cuento mientras la fiebre sube, la tos me sacude y entro a la farmacia a los codazos buscando el agotado alcohol en gel.

Nada de besos, saludos a todos y los dejo con más poesía: Ingeborg Bachmann

Lilián Cámera

*TN : des-informativo televisivo del multimedios Clarín.

lunes 22 de junio de 2009

poema en fuga



Fuga de muerte

Leche negra del alba la bebemos al atardecer
la bebemos al mediodía y a la mañana la bebemos de noche
bebemos y bebemos
Cavamos una fosa en los aires allí no hay estrechez
En la casa vive un hombre que juega con las serpientes que escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu cabello de oro Margarete
lo escribe y sale a la puerta de casa y brillan las estrellas silba llamando a sus perros
silba y salen sus judíos manda cavar una fosa en la tierra
nos ordena tocad ahora música de baile
Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos de mañana y al mediodía te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
En la casa vive un hombre que juega con las serpientes que escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu cabello de oro Margarete
Tu cabello de ceniza Sulamita cavamos una fosa en los aires allí no hay estrechez
Grita cavad más hondo en el reino de la tierra los unos y los otros cantad y tocad
echa mano al hierro en el cinto lo blande tiene ojos azules
hincad más hondo las palas los unos y los otros volved a tocar música de baile
Leche negra del alba te bebemos de noche te bebemos al mediodía y a la mañana te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
un hombre vive en la casa tu cabello de oro Margarete
tu cabello de ceniza Sulamita él juega con serpientes
Grita tocad más dulcemente a la muerte la muerte es un amo de Alemania
grita tocad más sombríamente los violines luego subiréis como humo en el aire
luego tendréis una fosa en las nubes allí no hay estrechez
Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía la muerte es un amo de Alemania
te bebemos al atardecer y a la mañana bebemos y bebemos
la muerte es un amo de Alemania su ojo es azul
te alcanza con bala de plomo te alcanza certero
un hombre vive en la casa tu cabello de oro Margarete
azuza sus perros contra nosotros nos regala una fosa en el aire
acosa con las serpientes y sueña la muerte es un amo de Alemania
tu cabello de oro Margarete
tu cabello de ceniza Sulamita

Paul Celan


*

Poema en fuga


juega con serpientes
azuza los perros
enmudece

si el ojo es azul
cuál será la medida
de la sombra?

negra leche del amanecer
caminamos a destiempo
de dios?


Liliana Piñeiro

viernes 12 de junio de 2009

VERLAINE TRADUCIDO POR HERNÁNDEZ

Las dos mujeres- 1958- Rafael Zabaleta


Verano

Y la niña, perturbada
Por la hormigueante caricia
De su amante que jadeaba
Respondió: Me muero, ¡oh delicia!

Me muero, oprimida y sofocada
Por tus pechos opulentos,
Por el perfume violento
De tu carne que me embriaga.

Tiene tu carne el sombrío encanto
De las maduraciones estivales:
Algo de ámbar y de sombra un tanto.

Tu voz truena en los vendavales,
Y tu cabellera sangrienta
Brilla de pronto en la noche lenta.

Paul Verlaine
Traducción: Juan José Hernández


Per Amica Silentia

Los largos cortinados de blanca muselina
Que el velador, aunque apenas alumbra,
En la sensual y misteriosa penumbra
Transparenta como una vaga opalina;

Los blancos cortinados del lecho de Adelina
Han escuchado, Clara, tu voz reidora,
Tu dulce voz argentina, acariciadora
Que otra voz va cercando, enardecida.

Amémonos, amémonos, repetían mezcladas
Vuestras voces: Adelina y Clara,
Almas sublimes, víctimas adorables unidas

Por un noble voto. ¡Amad, amad! Oh queridas
Solitarias, pues aún en los días aciagos
Os embellece el glorioso pecado.

Paul Verlaine
Traducción: Juan José Hernández


Noche de Estío -1953- Rafael Zabaleta

Nos dice J.J. Hernández sobre su traducción:

Al viajar a Saint Nazaire llevaba conmigo un ejemplar de la Poesía Erótica de Verlaine (mujeres y Hombres) que incluía, arbitrariamente, los sonetos de Las amigas ( Les Amies) En realidad, éstos sonetos tienen poco o nada que ver con el resto del libro y los añadieron por su temática homosexual femenina; pertenecen a la juventud del poeta, a su etapa parnasiana, y aparecieron por primera vez en 1868, firmados por Pablo Erláñez, seudónimo de Verlaine, en una edición para bibliófilos que llevaba el subtítulo de “Escenas de amor sáfico”. Al año siguiente, junto con Epaves, de Baudelaire, fueron condenados por el tribunal correccional de LIlles. Verlaine los incorporó en 1887 a Parellèlement, uno de los mejores libros de poemas.





Vanesa Aldunate

lunes 1 de junio de 2009

nombres



nombre 4


hermano
no entiendo el temblor de los ojos
la criatura que asoma por tus comisuras
con la carne de tigre perdida

dónde queda la noche de la playa
el canto fugaz de nuestros miedos
tu balcón del niño prometido
la muesca en baldosas escondiendo sangre?


una ventana callada
nos cierra la arena
transcurre como una línea
entre tu baldío y el mío
férulas de campanas que no tañen


quién levantará los postigos del mediodía
cuándo pediremos ese sol esquivo
cómo haremos nuestra la saliva de la abeja
dónde dejaremos el traje del muerto
como un don inaceptable?


hermano
el costal ya no pesa en la espalda
convertida en tronco resiste la corriente
es hora de cruzar el río
las nutrias asoman sus colmillos
delicada melodía regalando un bosque





©Lilián Cámera
(de la serie Abreviaturas)
Fotos: Leandro Quintero


domingo 17 de mayo de 2009

siesta


-Es la hora de la siesta- dijo la madre.

Las palabras sonaban como cajas chinas. La niña sabía que esa frase encerraba otras: una a una se desplegaban, cuadriculando el espacio cada vez más pequeño.

-No hagas ruido

-No te muevas

-No molestes

Sin boca, sin piernas. La niña se recostó sobre la cama y miró el techo. La grieta cruzaba de un lado a otro el rectángulo y una tela de araña se agitaba con el viento que entraba por la ventana entreabierta. Algo se movía por fin en la tarde inmóvil y su corazón parecía, desde entonces, más liviano.

En esa misma cama, días atrás, la abuela dormía junto a ella. Era un sueño extraño. La niña sintió escalofríos y buscó el pecho de la anciana para calentarse. Pero la piel estaba más fría que el aire y ella gritó…

Párpado a párpado, la lucha fue inútil. Tan dormida, tan quieta… La abuela nunca había jugado antes ese juego, y ella no sabía las reglas.
Desde ese momento todo fue confuso: el llanto grande, la sábana brutal.

Bajo un sol silencioso, un surco se abrió paso en el cuerpo pequeño. Ya no cerraría. Por el camino de la desdicha, la niña fue arrojada bruscamente a lo definitivo.


Liliana Piñeiro

domingo 3 de mayo de 2009

TAN CERCA DE XIBALBÁ


8
Ya próximo está el puerto del fin de la ciudad ( que yo
llamo vida, opuesta a la ciudad dormida o muerta sin nadie)
y veo ya su mar naciente y sus barcos de maderas azotadas
con banderas de rapiña.
He de entrar por la calle mayor, guerrero de la luna
o guerrero del sol, tierra arrasada por el dios.
En vos, casa vacía: Hunabku, en vos comulgaré mi
terror y cuando llegue a tu pueblo de jaguares (en jaulas
sonoras por un viento de obsidiana, iluminación del vuelo del
quetzal) haré despojo de mi dios de campanas de bronce y
flagelo y penitencia en el Teocalli, en el tuyo: el más atroz. No
quieras enviarme a los campos vacíos, a los huertos lívidos de
Xibalbá, al cielo subterráneo redoble del Sol Negro: horizonte
de plomo turbio en los ojos del búho del Yuchan.

Miguel Angel Bustos
“El Himalaya o la moral de los pájaros” Libro segundo

Hunabku: Dios Creador
Teocalli: Casa de Dios
Xibalbá: mundo subterráneo donde se encuentran los dioses del
inframundo
Yuchan: Palo borracho, al que se le llama, árbol de los pájaros


Cuánto hace que estamos en Xibalbá?

Xibalbá está bajo tierra, en el nadir. El camino por el cual se entra está al oeste y es de color negro. La salida debe dirigirse hacia el este y ser amarilla/verde.
Allí habitan los dioses del inframundo y se accede a través de los ríos encantados (un camino muy largo y lleno de pruebas).
Miguel Angel Bustos alude en “El Himalaya o la moral de los pájaros” (1970) al “ Popol Vuh o Libro del consejo de los Indios Quichés”. En la entrevista “América: antes de la violación” (Sudamericana, Bs. As., 8/12/1970) comenta, refiriéndose a los indígenas, los mayas y los aztecas: “Cuando un continente es violado en esa forma, hay que rehabilitar esa tierra de algún modo, aunque habrá de quedar más pálida después, más triste….
…Eso era un paraíso, con su crueldad particular, pero un paraíso. Un paraíso aislado por un mar, un mundo que se equivocó en una sola cosa: había una crueldad mayor y ya inventada que navegaba hacia él”
Sólo la muerte no discrimina. Nos observa, está presente, nos transita.
La vigencia del texto atormenta, la calma atemoriza, la tempestad irrumpe y reclama las almas devoradas en la invasión.
Culmina Bustos la entrevista… “Me acuerdo siempre de un indio en Cuzco con una tira de piel o cuero llevando a la espalda un madero, cargado como una bestia. Nunca sentí un dolor tan monstruoso: sentir que yo era del color de los conquistadores”

Cuánto que somos Xibalbá?

©Vanesa Aldunate

miércoles 22 de abril de 2009

J.G.BALLARD: 1930-2009





Se fue quizás a uno de sus no-lugares, lo imagino como Ransom sentado en el borde de una piscina vacía, en medio de una ciudad “donde no quedaba nada en pie, excepto las bases de las chimeneas”. Junto a Phillip K Dick y Theodore Sturgeon, integra mi tríada de la distopías, a los que la etiqueta Ciencia Ficción hace rato les quedó chica.

Caminando por esos paisajes de escombros que deja la catástrofe medioambiental, llevando al límite el maridaje entre sexo y tecnología, perdido en los infiernos cotidianos y actuales, J.G. Ballard nos acercó al nietzcheano “el desierto avanza”. Ciclo apocalíptico que comienza con la publicación de El Viento de Ninguna Parte (1962), continuando con El Mundo Sumergido (1962), La Sequía (1965), El Mundo de Cristal (1966) y Crash (1973), en los que sucesivamente nos adentramos en inundaciones por casquetes polares derretidos, bosques africanos cristalizados y la falta de agua resecando el pellejo del decorado post-industrial. Y en ese espacio interior como nuevo territorio a explorar donde sus personajes se pierden, inversión que se torna la única manera de afrontar el mundo hostil que nos rodea al considerarlo mera ficción. Fundación que David Pringle sintetizó en los "cuatro elementos" ballardianos: el agua (el pasado), la arena (el futuro), el cemento (el presente) y el cristal (la eternidad).

En Crash el lugar elegido para narrar la hecatombe de una época, es la autopista, la violencia desatada por los accidentes automovilísticos y un nuevo erotismo que se configura a través de las heridas, las desfiguraciones, las cicatrices. Cruce del cuerpo con palancas de cambio, tableros, volantes, escenarios de vinilo por donde se escurre la sangre, el semen, los fluidos vaginales a más de 150 kilómetros por hora. Y que calza en aquella imagen de Lautreámont: "bello como el encuentro fortuito entre un paraguas y una máquina de coser sobre una mesa de disección".

Ballard se vinculó a los movimientos vanguardistas de los sesenta. Era admirador de pintores surrealistas como Dalí, Magritte, De Chirico y Delvaux. No vaciló en acercarse a la pornografía en su etapa más experimental, como en el inclasificable libro La exhibición de atrocidades (1970) y en algunos pasajes de Crash. David Cronenberg abrió un debate sobre los límites de la censura y la obscenidad cuando la adaptó al cine en 1996. La película estuvo a punto de no poder ser estrenada en Inglaterra.
No casualmente es Cronenberg el director que decide filmar esta perturbadora novela, quienes conocen sus películas saben que es un deudor del cuerpo sin órganos artaudiano y también un obsesivo de las mutaciones y los perversos cruces entre cuerpos y tecnología,
aquello que llamó "la nueva carne"

Pero mejor leer lo que el propio Ballard expuso en el prólogo de Crash: “entiendo que el papel, la autoridad y la libertad del escritor han cambiado radicalmente. Estoy convencido de que en cierto sentido el escritor ya no sabe nada- No hay en él una actitud moral. Al lector sólo puede ofrecerle el contenido de su propia mente, una serie de opciones y alternativas imaginarias. El papel del escritor es hoy el del hombre de ciencia, en un safari o en un laboratorio, enfrentado a un terreno o tema absolutamente desconocido. Todo lo que puede hacer es esbozar varias hipótesis y confrontarlas con los hechos.
Crash es un libro de este tipo, una metáfora extrema para una situación extrema, un conjunto de medidas desesperadas a las que sólo se recurrirá en caso de emergencia. ..” “¿La tecnología moderna llegará a proporcionarnos unos instrumentos hasta ahora inconcebibles para que explotemos nuestra propia psicopatología?¿Estas nuevas fijaciones de nuestra perversidad innata podrán ser de algún modo benéficas? ¿No estamos asistiendo al desarrollo de una tecnología perversa, más poderosa que la razón?"



Me detengo en estas preguntas, mientras pienso que un día antes de su muerte veía por enésima vez Blade Runner, me sumergía en un oscuro imaginario con anuncios gigantescos de bebidas gaseosas , bicicletas por calles húmedas y llenas de basura y voces orientales clamando por otro cielo y oportunidad posibles. Me quedo con esa irónica imagen del ruinoso y recargado Edificio Bradbury donde transcurre una de las escenas más bellas que recuerde entre un androide y un humano y me digo que Ballard jamás tendrá esa pesadez de lo obsoleto. El caminará como Ransom, como tantos, por la arena “ como si al fin hubiera completado su viaje entrando al paisaje interior que había llevado en la mente durante tantos años”

Lilián Cámera

Textos citados de La Sequía (1962) y Crash (1973) (Prólogo de J.G. Ballard)
Ediciones Minotauro

sábado 11 de abril de 2009

Cine: Hunger. En La Colonia Penitenciaria.



Está comprobado que la política escribe los cuerpos. En algunos casos, de manera cruel. La desnutrición infantil, las epidemias evitables, las enfermedades de la pobreza son la sintaxis donde la política revela su lenguaje de injusticia.


Pero hay otras formas de inscripción. Kafka, en La Colonia Penitenciaria, da cuenta del poder en su trazo más despiadado: es justamente en la perforación de la carne donde el torturado descifra la ferocidad del sometimiento.


De esto trata Hunger, la extraordinaria película que el director británico Steve McQueen realizara sobre la gesta del líder Bobby Sands, militante del IRA detenido por portación de armas en una cárcel de alta seguridad en Irlanda del Norte. En 1981, Sands encabezó una protesta con el objetivo de cambiar las condiciones carcelarias de los presos políticos. La dureza del gobierno británico, que se negó sistemáticamente a escuchar cualquier reclamo, desembocó en una huelga de hambre sostenida durante sesenta y seis días por Sands y sus seguidores.


En Hunger la cámara no concede respiro a la violencia. El verdugo y el preso calculan su jugada: a hierro se mata, a hierro se muere. Su potencia expresiva a veces se concentra en un solo detalle: el primer plano de un dedo untando las llagas de la agonía revela la precariedad del cuerpo y al mismo tiempo la fortaleza espiritual de un sujeto capaz de soportar el dolor y hasta la muerte, en la defensa de sus convicciones. A mitad de la película un plano fijo recorta una escena memorable: el diálogo que Bobby Sands sostiene con un sacerdote católico, en el cual la ética define sus límites. La huelga de hambre llevada hasta sus últimas consecuencias no es un suicidio: es un asesinato del poder, y es un acto extremo que deja al descubierto la crueldad que sostiene dicho poder.


A partir de un hecho histórico, Steve McQueen pone de relieve el costado épico, ético, fuertemente político del líder irlandés. Hunger reescribe, en términos de imagen, la frase de Spinoza: “nunca se sabe lo que puede un cuerpo”.





Liliana Piñeiro


miércoles 1 de abril de 2009

IMPRESCINDIBLE

"La acción debe corresponder a la palabra, y ésta a la acción, cuidando siempre de no atropellar la simplicidad de la naturaleza. No hay defecto que más se oponga al fin de la representación, que desde el principio hasta ahora ha sido y es ofrecer a la naturaleza un espejo en que vea la virtud su propia forma, el vicio su imagen, cada nación y cada siglo sus principales caracteres. Si ésta pintura se exagera o debilita, excitará la risa de los ignorantes; pero no puede menos de disgustar a los hombres de buena razón, cuya censura debe ser para vosotros de más peso que la de toda la multitud que llena el teatro"


Hamlet a los actores -William Shakespeare
Salvat editores Versión: L. Fernández de Moratín -1798-

Vanesa Aldunate

lunes 23 de marzo de 2009

LA NOCHE

Tenemos fe en el veneno. Sabemos dar nuestra vida entera todos los
días. He aquí el tiempo de los Asesinos

Iluminaciones - Arthur Rimbaud




Tuve que morir
volver a ustedes
sin más agua
que la común la tocable.
Desnudo
en cuerpo y alma
el hombre hecho
piedras
soles
aguas.
Claridad.

Visión de los hijos del mal - Miguel Angel Bustos (1961) Poesía Inédita



Las palabras hubieran podido salvarme, pero estoy demasiado
viviente. No, no quiero cantar muerte.
Mi muerte...el lobo gris...la matadora que viene de la lejanía...
¿No hay un alma viva en esta ciudad? Porque ustedes están
muertos.¿Y qué espera puede convertirse en esperanza si
todos están muertos?¿Y cuándo vendrá lo que esperamos?
¿Cuándo dejaremos de huir? ¿Cuándo ocurrirá todo esto?
¿Cuándo?¿Dónde?¿Cómo?¿Cúanto?¿Por qué? ¿Para quién?

El infierno musical - Alejandra Pizarnik (1971)



Bajo las matas
En los pajonales
Sobre los puentes
En los canales
Hay Cadáveres
En la trilla de un tren que nunca se detiene
En la estela de un barco que naufraga
En una olilla, que se desvanece
En los muelles los apeaderos los trampolines los malecones
Hay Cadáveres

Alambre - Nestor Perlongher (1987)


La memoria raspará en la oscuridad, dijeron. ¿Dónde buscar lo
que todavía no está muerto ni ya vive? ¿Dónde, si allí donde se
piensa que estuvieron no estarán?¿En cuáles camposantos de
la comunidad desterrada? ¿En qué anagrama de lo inescuchado?
Misión Patriótica Cumplida, dijeron. Viva la represión Liberada.

La Anunciación - María Negroni (2007)


creí rodar torciendo el ojo por filas y filas de gestos congelados
y en la oscuridad amanecieron las pequeñas huellas
y todo fue posible

Ni olvido ni perdón
24 de Marzo de 1976


Lilián Cámera ( 2009)