
En la médula de tus recuerdos cavé con mi osadía
para hacer de ti mi cordero
mi esclava titilante
adormeciendo los músculos de tus sienes.
Gritando silencioso susurrando estoy viniendo.
Juego con tu tiempo
no permito que encuentres el antídoto para
combatir al más fuerte de tus amantes que
dejándote inconsciente penetró cuerpo y espíritu
llegando a desintegrarte.
Sin coxis sin memoria sin color
sin aire sin voz sin sentido
te envuelvo para hacerte mía
solo tres minutos de sacrificio
(vuelto enfermo con nombre sin salud)
te revuelvo quitando tus entrañas
exhalas tu último grito
No amamantes más
No patees más
No me ignores
Siempre estaré allí acechándote para que no me olvides
Solo yo estaré contigo hasta que la muerte nos convulsione separándonos.

Vanesa Aldunate