martes, 1 de mayo de 2007

VARIACIONES KAFKIANAS


(Acerca de los efectos de ciertas lecturas en los condominios, esos lugares más bien extraños...) (Ver PELIGROSAS VECINDADES)

Buenos Aires, un día de Invierno del Siglo XXI


Mi estimada Señorita Gregoria:
Ud. me conoce, nos hemos cruzado a veces en los ascensores. Yo la recuerdo perfectamente porque Ud. me ha provocado una especial simpatía. Y es en virtud de este sentimiento que me atrevo a escribirle.
En principio, debo decirle que su nombre me provoca una vaga inquietud. Creo haberlo escuchado antes, posiblemente asociado a alguna experiencia de transformación...Pero como mi memoria es más bien escasa, he decidido no dedicarle a esta impresión más tiempo que el necesario.


Debo confesarle que le he escrito algunas pequeñas misivas anteriormente, con el objeto de advertirle...Su tono ha sido más bien poético, tomando en cuenta a Rilke, para quien la belleza nos permitiría soportar cierto grado de lo terrible...Parafraseando a una de nuestras mejores poetas místicas, podríamos decir que la poesía sería el andamio de la Verdad.Pero no quiero aburrirla con mis disquisiciones. El motivo de esta carta es decirle, directa y francamente, que Ud. está mutando... (ver el texto completo)




Liliana Piñeiro


4 comentarios:

sibila dijo...

estimada liliana: y el link? quiero seguir leyendo!

Meridiana dijo...

No sea tan impaciente Sibila, estábamos cargando la entrada....


Saludos
Lilián

sibila dijo...

es la lluvia, vio (vieron) y el hartazgo de estar planificando hace horas.

Meridiana dijo...

Sybila: no se lee a Kafka sin consecuencias...
Debo agradecer su impaciencia por leer el texto y su elogioso comentario en Meridiana Bis.

Saludos
Liliana.