
Mucho se habla de ella, en estos días de ternura correcta, pero de la otra madre (fantasmática o real), nada se dice...
fémina oscura
madre que condenas
hijos se aferran a tu poca palabrapara beber
pechos como puños
su pura lengua niega la boca
desde adentro roídadesde afuera
cuelga confianza en tu hueco miserable
¿confiesas cuerpo?
pequeños ojos
ojos de red
madre que condenas
entre hijos se deslizan los insectossobre el pavor cerrara tu cintura
latigara tu brazo en indefensa espaldabárbaro vaivén
uno a uno los cuellosLiliana Piñeiro