
El alma antigua junto a la creación. Junto a la proyección y carrera,
natación y mármol: Fresco recreo de verano. Caminata de dieta, atardecer plagado de sol. Infancia de trenes y migas en el pasto. Calesita y tobogán, con sortija de padres estrenándose.
Melancolía del tiempo: hoy te vistes de colores, tan nuestro como antes tu sonido ha cambiado. El idioma desdibuja la fotografía de antaño. Y en el potrero de mi barrio la pelota se esconde en las raíces de ayer. Música del altiplano. El aroma del laurel embriagado de sopas y alcoholes. La calle oscura y terruna.
Extraño la soledad de tus rincones. Por las migas de mi pan, por los boletos del señor de peluca que asustaba niños al regalarles la sortija.
El regazo de tardes ya no aporta tranquilidad.