miércoles, 8 de octubre de 2008

PROSPECTO MELANCÓLICO





By the River - Brian Eno

ACCIÓN TERAPÉUTICA:

No existe nada más difícil que entregarse al instante. Esta dificultad es dolor humano. Es nuestra. Yo me entrego en palabras y me entrego cuando pinto.

Te escribo a la medida de mi aliento. ¿Soy hermética como en mi pintura? Porque parece que hay que ser terriblemente explicita. ¿Soy explícita? Poco me importa. Ahora voy a encender un cigarrillo. Quizás vuelva a la máquina o quizás me pare aquí mismo para siempre. Yo, que nunca soy adecuada.


Clarice Lispector - Agua Viva

Editorial Siruela, Madrid, 2004


ACCIÓN FARMACOLÓGICA

Nosotros, rebosados de profundidad, solos
en la gelidez.
Cada talud arrastra una pestaña
hasta la impronta del ojo
y su núcleo de piedra

Paul Celan - Parte de Nieve (1971)




INTERACCIONES

DOSIS

EFECTOS COLATERALES

PRECAUCIONES Y ADVERTENCIAS

SOBREDOSIS

Información para el paciente :este medicamento le ha sido prescripto sólo para su problema actual. Siga las indicaciones y consulte a su médico/autor.

Lilián Cámera

24 comentarios:

morgana dijo...

Como con todo medicamento, lo primero que miro es para qué sirve y si va acorde a mi mal. La acción terapéutica es ideal para mí (me encantó eso de "yo, que nunca soy adecuada"). Y después de saber que es ideal para mí, por las dudas, leo los efectos colaterales y después de hacerlo ("ansias de arde, el agua helada"), decido plenamente, que este medicamento es para mí.
Besos, M.

La Gata Insomne dijo...

4to intento

Mercurio retrógrado... el comentario que dejé se borró...

decía que el video y la canción me curaron el alma
melancolía con melancolía se trata
a la depresión, melancolía o simple tristeza se le debe guardar y respetar un espacio en alma,no salir corriendo a medicarla a tratar de negarla

así que me médico con el video y me siento bien.....

claro siempre muy inadecuada....

gracias a los dioses

Besos terapeúticos

meridiana dijo...

Morgana, Clarice tiene esas cosas, provoca un fuera de tiempo, bien elegida Irene Gruss y su dicha, como que el hielo también cura

un abrazo

Lilián

meridiana dijo...

Gata, está fatal blogger, doy fe que me ha pasado un par de veces ayer y hoy.
Estoy de acuerdo, melancolía con melancolía se trata, respetar el momento, el paso a otro.
Me alegra que estés en la tribu de las inadecuadas mujer, de eso se trata.

un beso en sintonía

Lilián

antonio medinilla dijo...

Fascinante escalera literaria la que nos propones. Sorpresa leer a Madariaga y sonrisa de autoreconomiento el leer a Linspector. Aunuqe aún más sed de volver a leerla a usted, querida amiga mía.

No sé si es el medio adecuado, pero te rogaría me enviases a mi dirección: saladealas@yahoo.es su dirección, Lilián.

No se me asuste, es sobre su libro CLAUSURA.

Un abrazo, querida escritora.

Antonio Medinilla.

Anónimo dijo...

Así me siento: “…Yo, que nunca soy adecuada…”
Tengo Sobredosis y el alma inquieta.
Hoy los efectos colaterales son mi Precaución y advertencia.

Autora:
Déme por elixir otro consejo.
Ya que mi corazón y mi razón van hacia el mismo lado… Porqué no podemos encontrarnos?

Saludos Adara
a la pronta espera de su respuesta

meridiana dijo...

Antonio, ah sí, siempre inquieta un tigre cerca de la tranquera, o cerca de la puerta, del paso a una ruta, a un camino alternativo o las luces de una ciudad que no cobija. Que tentación quedarse allí bajo su mirada y esperar.

Te escribo por Clausura vía mail, hoy era un tiempo de recorrido y apareció ella, la dama araña para tirar del ovillo.


Un abrazo

Lilián

meridiana dijo...

Adara, yo le propongo un viaje, usando la precaución y advertencia, sobre ese tigre que se acerca sigilosamente.

Tal vez no se trate de huir hacia ninguna parte, tal vez en ese texto de Negroni haya una clave:
"una voluptuosidad inútil, un gabinete fantástico donde un NIÑO pueda perderse bajo la mirada de Novalis"
El encuentro entonces es "en este verbo, la tristeza se fragua a sí misma para salvarse".

No tengo respuestas estimada, sólo preguntas, por eso escribo.

Abrazo

Lilián

(j.g.) dijo...

«Overdose» es lo mío, una intravenosa de Novalis para desterrar todo lo que se empeñe en «adecuarse», todo eso que se empeña en «funcionar» al tono del mundo. Yo elijo el destierro y el derrumbe.
Que estalle el concepto de eficacia, que caigan todas las bolsas y los edificios del mundo como un dominó.
Entonces sí, la alegría, el furor del retorno a las cavernas.
Abrazos.

meridiana dijo...

J.G. el lema de su sobredosis:
"la poesía es lo Real Absoluto" y de ahí en adelante ya sabemos.

están cayendo las bolsas, los edificios ya cayeron en el 2001
pero aquel "iluminado" dijo:

"Sueño con una Guerra, de derecho o de fuerza, de lógica totalmente imprevista.
Tan simple como una frase musical"


saludos

Lilián

Hanna dijo...

Es cierto, tanto Lispector como Celan, "rebosados de profundidad", escriben "a la medida de su aliento".

Y por supuesto, ellos "quiebran su promesa de felicidad" de la mejor manera...

Abrazo

Cíclopa dijo...

--Hermética escribo uniendo versos,
Desde un nosotros color pastilla hasta
un yo arrastrado por el viento incompleto
Hacia sus piernas de sobredosis
Hacia mis ojos desabrochados y
nimios ante tantas cajas de universos
protegidos por el humo del cigarrillo,

meridiana dijo...

Hanna, bien dicho, quebrar la promesa de felicidad, hacerse cargo de la tristeza con su posibilidad redentora. Todos tenemos nuestro patio trasero , esa vacilación entre el ímpetu del mundo y deseo de diluirse.

abrazo

Lilián

meridiana dijo...

Cíclopa: latitudes, universos, castillos, castillos negros, cajitas, souvenirs, pequeños esplendores para esquivar la muerte.

saludos

Lilián

Dédalus dijo...

Me ha encantado ese primer texto, el de la entrega al instante y el dolor que conlleva. Toda entrega lleva aparejada un dejar algo de uno mismo y, en este sentido, una pérdida. Pero pienso que entregarse es un acto de grandeza humana y que, precisamente, cuando partamos de aquí nos llevaremos con nosotros todo aquello que hemos sido capaces de dar a los demás.

Besos, Lilian.

(Yo no suelo volver a mirar las entradas en las que ya he escrito. No tengo tiempo. Pero agradezco tu intención de contestarme, como lo haces con quienes te visitan).

Pol dijo...

Me intoxiqué con una vocal.

meridiana dijo...

Dédalus: perdidos estamos en los demás y en nosotros, el texto de Clarice tiene matices de espejo, sobre todo en ese "no ser adecuada".
Por lo demás siempre paso por tu blog, a veces escribo, a veces me acompaña largo rato tu música, creo que alguna vez esto te lo dije.

un beso

Lilián

meridiana dijo...

Pol: menos mal que fue una vocal, temí lo peor, el viejo truco del antídoto.

saludos "vallory"

Lilián

Roberto dijo...

Hola Meridiana! antes de nada gracias por visitar mi rincón clandestino...
tu blog me ha encantado, se nota que te apasiona la poesía, me ha gustado mucho, es un lujo perderse por los recovecos poéticos que le habitan...

ah, tu post sobre la melancolía me ha encantado, puse uno muy parecido (instrucciones para la melancolía o algo asi)...hermosa casualidad!

te seguiré leyendo..un beso

meridiana dijo...

Roberto: agradecida por tus palabras, te cuento que las Meridianas somos tres y alternativamente vamos construyendo este espacio.

hermosa casualidad o causalidad, sí, la que nos depara la palabra.

te mando un abrazo

Lilián

Anartista dijo...

siempre tan atemporal todo por acá.

tanto ser cargado de lucidez y corriendo sin ropajes por el río de la vida, demostrando en cada paso su dolor y alegría.

tanto todo.



saludos!

Arha dijo...

cóctel intenso al borde de lo tòxico

pero sin venenos no hay muerte para lo que duele

y duele lo que no se puede nombrar





gracias por sus medicinas

quién sabe si hemos de sanar

meridiana dijo...

Anartista: no sabés cuanto me gusta esa palabra "atemporal", fuera de tiempo, sin tiempo, a destiempo, temporal como tormenta, intemperie, témpora, templar, temor, temblor.
ser inadecuada, tanto todo, tantos seres vibrando en esa otra orilla

saludos!

Lilián

meridiana dijo...

Arha: creo un exceso agregar algo a sus palabras, centro y borde en la imposibilidad.

quién sabe, quién puede saber?

saludos


Lilián