domingo, 3 de mayo de 2009

TAN CERCA DE XIBALBÁ


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Ya próximo está el puerto del fin de la ciudad ( que yo
llamo vida, opuesta a la ciudad dormida o muerta sin nadie)
y veo ya su mar naciente y sus barcos de maderas azotadas
con banderas de rapiña.
He de entrar por la calle mayor, guerrero de la luna
o guerrero del sol, tierra arrasada por el dios.
En vos, casa vacía: Hunabku, en vos comulgaré mi
terror y cuando llegue a tu pueblo de jaguares (en jaulas
sonoras por un viento de obsidiana, iluminación del vuelo del
quetzal) haré despojo de mi dios de campanas de bronce y
flagelo y penitencia en el Teocalli, en el tuyo: el más atroz. No
quieras enviarme a los campos vacíos, a los huertos lívidos de
Xibalbá, al cielo subterráneo redoble del Sol Negro: horizonte
de plomo turbio en los ojos del búho del Yuchan.

Miguel Angel Bustos
“El Himalaya o la moral de los pájaros” Libro segundo

Hunabku: Dios Creador
Teocalli: Casa de Dios
Xibalbá: mundo subterráneo donde se encuentran los dioses del
inframundo
Yuchan: Palo borracho, al que se le llama, árbol de los pájaros


Cuánto hace que estamos en Xibalbá?

Xibalbá está bajo tierra, en el nadir. El camino por el cual se entra está al oeste y es de color negro. La salida debe dirigirse hacia el este y ser amarilla/verde.
Allí habitan los dioses del inframundo y se accede a través de los ríos encantados (un camino muy largo y lleno de pruebas).
Miguel Angel Bustos alude en “El Himalaya o la moral de los pájaros” (1970) al “ Popol Vuh o Libro del consejo de los Indios Quichés”. En la entrevista “América: antes de la violación” (Sudamericana, Bs. As., 8/12/1970) comenta, refiriéndose a los indígenas, los mayas y los aztecas: “Cuando un continente es violado en esa forma, hay que rehabilitar esa tierra de algún modo, aunque habrá de quedar más pálida después, más triste….
…Eso era un paraíso, con su crueldad particular, pero un paraíso. Un paraíso aislado por un mar, un mundo que se equivocó en una sola cosa: había una crueldad mayor y ya inventada que navegaba hacia él”
Sólo la muerte no discrimina. Nos observa, está presente, nos transita.
La vigencia del texto atormenta, la calma atemoriza, la tempestad irrumpe y reclama las almas devoradas en la invasión.
Culmina Bustos la entrevista… “Me acuerdo siempre de un indio en Cuzco con una tira de piel o cuero llevando a la espalda un madero, cargado como una bestia. Nunca sentí un dolor tan monstruoso: sentir que yo era del color de los conquistadores”

Cuánto que somos Xibalbá?

©Vanesa Aldunate

18 comentarios:

Marina del sur dijo...

Creo que es algo que se siente muchas veces: vergüenza cuando vemos a nuestro prójimo en la peor condición, algo que con el paso del tiempo no ha mejorado, ver lo que pasa en nuestro país con las comunidades índigenas, hambreadas, olvidadas por gobernantes y ciudadanos.

De Bustos qué se puede decir salvo que su particular decir nos sigue interpelando. Silenciado el también sin embargo se cuela, nos habla de un inframundo al que hoy en día podríamos darle diversos nombres. Muy interesante esta reseña Vanesa.

Y sí estamos en Xibalbá y somos a veces ese Xibalbá.

Saludos

M

Mary Poppins dijo...

excelente Vanesa como todo lo de ustedes

La pobreza que no vivimos
El pais que no miramos

La Gata Insomne dijo...

yo paso en silencio
tengo el mismo color

hanna dijo...

La manera en que Bustos rehabilita este continente es inigualable...

Recuerdo siempre estos versos, impregnados del silencio posterior al exterminio:

"Pues años y años y cientos han de pasar hasta que el Verbo resucite en la tierra violada..."

"...Y en la mañana primera de la conquista sólo hablaron los pájaros"

gracias, Vanesa

meridiana dijo...

Marina del Sur: gracias por tus palabras.
Somos Xibalbá sin dudas.
Hemos comenzado a transitar el fin desde hace mucho, quizá como una visión del vía crucis,que como dice Clarice Lispector: “todos lo recorren”.
Un saludo

Vanesa Aldunate

meridiana dijo...

Mary Poppins:
aquello a lo que damos la espalda, porque es mas fácil olvidar que hacerse cargo.

Un saludo enorme
Vanesa Aldunate

meridiana dijo...

Gata insomne: Gracias por ese color. Todos deberíamos sentirnos así de vez en cuando.
Empatizo y me visto igual que vos.
Gracias y Un abrazo grande

Vanesa Aldunate

meridiana dijo...

Hanna: acertadísimas palabras. Los versos de Bustos que citás son los únicos que resiste la tierra violada.

Un abrazo
Vanesa Aldunate

Durandarte dijo...

Esta entrada me hace llegar a Miguel Ángel Bustos, al que no había leído antes. Un día después, manifestar mi deslumbramiento y dar las gracias por ponerme tras la pista.

Saludos

P.

Viv. dijo...

Cargamos con esa cruz mientras circulamos por los laberintos de la alienación, mientras somos instrumento, objeto, que no quiere mirar hacia atrás, que no le interesa asumir su verdadera identidad.
La nación que nos precedió dejó algo más que algún rústico cacharro: sobrevive algo en el aire que nos llama a reconocerlos y sujetar ese lazo que nos vincula a su mítica fuerza.
Sin ella los orientales no seríamos.
Abrazo charrúa.

Puta y Kilombera dijo...

nos vemos hoy

morgana dijo...

Cómo será hacernos cargo algún día?
Hay cosas que no podemos mirar o que esquivamos la mirada en realidad?
Todos, TODOS verdaderamente somos responsables?
Muy impresionante lo que ponés acá, me llena de preguntas para adentro, para mí y para todos.
Un gran beso, M.

meridiana dijo...

Durandarte: Bustos es uno de los mejores poetas que hemos tenido, sensible y comprometido.
En nuestro blog, buscando por su nombre, podés encontrar mas de sus poemas, si te interesa.
Un saludo
Vanesa Aldunate

meridiana dijo...

Viv: agrego a lo que vos decís que es un poeta desaparecido quién nos trae almas desaparecidas.

Notablemente llamativo

Un abrazo y gracias por tu comentario.
Vanesa Aldunate

meridiana dijo...

Puta y Kilombera:
Nos vemos hoy.

meridiana dijo...

Morgana: me lo he preguntado yo también y al no encontrar respuestas, me pareció lo mejor... compartir éste sentimiento por medio de tremendo poeta, que nos ha dejado un mundo inmensamente colmado de preguntas.
Nada expresa como el, éstos acontecimientos.

Es bueno encontrarse con tantas preguntas.
Un abrazo
Vanesa Aldunate

Cíclopa dijo...

y si despierto
entre el pozo y los dioses,
arrojándo rayos de soles arrestados?
Y si despierto una noche entera en un pecho
que ya se aleja
para alcanzarse santo?

meridiana dijo...

Cíclopa: entre el pozo y los dioses se encuentra nada menos que Xibalbá. Tan cerca, tan alcanzable.

Gracias por tus palabras.

Un saludo
Vanesa Aldunate