jueves, 5 de junio de 2008

CASSANDRA

Padre por no pisar esa hierba
lo dije
por no tocar de levedad el color de tu carne
por saber
en lo triste del bolsillo como caía tu mano
por creer
que era posible el aventón de esa ala dañada
por decir
de rituales agotados un remedio que no llegaría
lo supe
Padre que esa madrugada en pompones de hielo
sumiría
la ventana de tu último verano
por tocar
con tus pies la alfombra de Dios justo donde el hueso
lo dije

padre padre


Lilián Cámera

de Cassandra – poema 3
(ver otros poemas de la serie)

Imagen: William Blake

28 comentarios:

Cíclopa dijo...

Cassandra, palabra en criaturas muda que dicen despojos pero dicen lo-que-me tapo las orejas, carezco tímpanos ultrajados, soy toda carencia, Cassandra, no digas y no tendré que creerte. Qué creerte.


Un abrazo grande-

meridiana dijo...

carencia y destino en la voz de los otros que no escuchan, en los que callan.

un abrazo C

Lilián

La Gata Insomne dijo...

qué fuerte la maldición
somos muchas cassandras
la intuición es el don,
que no la profecía,
y el castigo la sordera
del otro, el implicado


más allá de Cassandra, es un triste y hermoso poema a tu padre, se aiente la impotencia.

Un abrazo

Hanna dijo...

Una predicción no derrota lo inevitable...Sólo queda "la ventana de tu último verano" y pisar esa "hierba escrita separadamente", como dice Paul Celan

Este poema (y el mito que convoca) da su voz a una experiencia dolorosa, y la enlaza

Un abrazo, Lilián

meridiana dijo...

Gata, sí somos todas un poco Cassandra, vemos con los ojos grandes y no nos ven y a veces tampoco podemos ver lo que está ahí, al alcance.

Y sí, se siente una impotencia atroz, pasa a veces lo súbito que nos enmudece y pasa que callamos y callamos sobre lo que se ve venir sin poder.

Un beso

lilián

meridiana dijo...

Ah y quien sino Celan para hablar de esa hierba escrita separadamente!

separadamente uno se refugia en los pies, Cassandra en su mito, pisa dolorosamente una pérdida.

abrazo Hanna

lilián

un tordo dijo...

al parecer sólo el destino sabe (o merece saber).

Lilián, gracias por tus siempre lúcidos comentarios, saludos,
E.

un tordo dijo...

y es que, al parecer, sólo el destino sabe (o merece decirlo).

Lilián, gracias por tus siempre lúcidos y amables comentarios por aquí y por allá.

un afectuoso abrazo
E.

meridiana dijo...

gracias a vos E. por la poesía
a veces pienso que no sabemos, no sabemos, como podríamos saber?
se trata de soportar una ignorancia definitiva?

un abrazo

lilián

Anónimo dijo...

El peso de tus palabras pone en evidencia a todas las Cassandras
se dice, se presiente, se sabe y hasta se toca el hielo del �ltimo verano. Siento el dolor de la impotencia. Te comprendo. Me emociona el triste bolsillo y el ala da�ada.
Un saludo acompa�ado

Adara

miriam dijo...

precioso homenaje o llamado o poema,
así sin más.

Nos vemos

Natalie Sève dijo...

Sacar esta voz que anuncia, dirige a sanar la mano rota del padre...muy hermoso, muy sincrónico para mí...
Un abrazo
Natalie.

meridiana dijo...

Adara:

en presentida comunidad por esa voz dañada, la del coro umbrío de las Cassandras.
Y la palabra pone a la impotencia como esa valla a saltar, donde quiera que sea que nos deje ese salto.

Saludos

Lilián

meridiana dijo...

Miriam, es un poco todo eso y es también (guiño) retorcer a ese Apolo, imaginar un mundo sin luna pero lejos del sol triste.

beso

Lilián

UMA dijo...

Una oraciòn, un rito, veo las manos prestas y el corazòn contra toda batalla.
Hermoso, Liliàn.
Un placer leerte en todos lados.
Que tengas una bella semana.

(j.g.) dijo...

aventón de rituales agotados remedio a destiempo. el padre. las visionarias del otoño.

meridiana dijo...

Vos también Uma, ritos y corazones contra batallas, hijas de esa EVA AVE, buena semana mujer.

como decís siempre: besazo

Lilián

meridiana dijo...

y el remedio a tiempo que empalidece cuando la voz se cierra
a otra canción posible.
gracias J.G.

Lilián

arqueck dijo...

Opa

meridiana dijo...

Y..sí Arqueck


saludos

Lilián

Madame Emme dijo...

La maldición de Cassandra es la misma que la del ángel exterminador: nadie les cree hasta que llega el terrible final.
Un responso para las Cassandras que lloramos a los que no nos creyeron.

karmen blázquez dijo...

Lilian este poema recoje en sí las madrugadas en esa madrugada; hay contemplación, asistencia al cumplimiento de lo que se sabe sin saber por qué se sabe y lo recoje amorosamente en sí, desplegando un susurro y de puntillas rumor de pasos que avivan el sueño terrible. Absoluta condensación ya en los dos versos primeros, magnífico, bellísimo rumor "Padre por no pisar esa hierba lo dije/por no tocar de levedad el color de tu carne", son de los que no se olvidan

Un abrazo rendido
k

meridiana dijo...

Bienvenida Madame Emme, y aún por los que creyeron, sin que eso pudiera modificar nada.

Un abrazo

lilián

meridiana dijo...

Karmen, qué alegria tu visita! y este es un comentario en sintonía con lo que se trató de decir, lo que se trata en ese límite de no poder.

abrazo emocionado

Lilián

Alucard dijo...

La visión intuitiva de ella se frustra al dirigirse a su padre que le ha advertido que su don no le alcanzará para comprender el sufrimiento que puede llegar a padecer.

meridiana dijo...

visiones que tienen su precio.

Gracias por tu visita Alucard, se te extrañaba.


Saludos

Lilián

Arha dijo...

bebo en silencio
asombrado, reconocible,
sin juicio,
el misterio indescifrable de lo manifiesto
y lo no manifiesto
entre hija y
padre

(es líquido este poema, por eso puedo beberlo)

un placer recorrer tu sitio

meridiana dijo...

" las cuencas del tiempo" Arha

allí mismo donde Ud. se pierde y no sabe y se encuentra.
entre, palabra mágica, siempre entre un lugar y otro, entre padre e hija, entre lo secreto y lo revelado.

gracias por este beber

Lilián