jueves, 8 de noviembre de 2007

NORTE


Soplas huracanado y célibe
Arrullas el declive de ausencias que se asfixian
Babeas como el loco salado
intercambiando corazones por hipocampos

Soplas en desnivel y desde abajo
Auguras un silbo fantasmal
desde la cima del faro que alumbra
la cuerda de tu locura

El salto mortal ha llegado
al pensamiento flotante
La herida se mece sobre espuma caliente
humeando perdón

Y San Juan arremolina su cuerpo
cargado en su Cruz
Declina la fe que Abraham afianza
mediante filo en lagrima

Y tus vueltas en roscas de cuerdas quemadas
llaman por su nombre a cada Alfonsina

Violeta en la duda entre la fe
y el desamparo
Rosado en la mortal sentencia del loco
Azul en el crepúsculo de la conciencia

Canta
con tu rosario salado
Madera intacta luego de mares de abismos

Canta
que Rilke contempla absorto
un mapa del cuerpo de Dios
que cree haber encontrado.



Vanesa Aldunate

8 comentarios:

Hanna dijo...

Un hermético poema, Vanesa...Sopla, huracanado, sobre nuestra conciencia...

Saludos

Alucard dijo...

Unos veros por demás metafóricos. "Azul en el crepúsculo de la conciencia...", no hay duda, en el declive y decadencia de la propia condenación ante la negación del verdadero yo, culmina la perspicacia y la prudencia que antes soplaba en contra del vaivén caprichoso de los mismos deseos triviales dominantes que provienen del norte de la propia conciencia mundana y sin remedio. Buen texto.

El Dueño de los Cajones dijo...

...tienen una fuerza tus palabras...


fascinado con la visita.

Anónimo dijo...

El cuerpo de Dios que se encuentra en la palabra, en el verbo, bello poema Vanesa, intensa comunión de imágenes y sentires.

Saludos

El Levitador

meridiana dijo...

Hanna: gracias, siempre sobre la conciencia se generan las tempestades
Gracias

Alucard: imposible explicarlo mejor, la propia condenación y la culpa ante una conciencia que miente.

dueño de los cajones: gracias por la visita, sus palabras no se quedan atrás.

Levitador: comunión una palabra que genera dudas. No siempre se logra una comunión entre los diferentes niveles de uno mismo.
Comunión palabra que se nombra demasiado últimamente sin darle el verdadero sentido.
Gracias

Un abrazo a los cuatro

Vanesa Aldunate

Dédalus dijo...

Lo que apenas entiendo es que Rilke se dé a buscar en un mapa de Dios algo. Quizá como su soledad fue tan honda y radical, tan desmedida para su noble corazón, terminó sus días amando otra piel extraña que no fuera la de Lou Andreas Salomé...

Dos besos: uno por tu poema y otro porque sí.

meridiana dijo...

Dedalus: gracias por los besos seran guardados en algún lugar fuera de lo ciber y bien profundo, sobretodo el del poema, ya que está escrito con mucho sentimiento.
Rilke cree haber encontrado un mapa del cuerpo de Dios, habrá amado una piel extraña como dice Usted?

Un saludo, gracias por la visita

Vanesa Aldunate

La Gata Insomne dijo...

entre tantos convocados

solo cabe


el asombro