miércoles, 26 de septiembre de 2007

VISIÓN



Era una hamaca sin color y sin sostén
Pendía del aire igual que el árbol que guarecía
Entre sombras y rojos se sentaba
El también flotaba
De pronto el péndulo iba y venia
la ley que intuías estaba frente a Tí
Ahí comprendiste, pendulaste



Vanesa Aldunate

11 comentarios:

Garcín Altoalcázar dijo...

Me recordaste estos, mis versos. Te los comparto:

*Campanario*

Se marchita, al besar el viento,
el repicar de las campanas.

La Gata Insomne dijo...

hermoso y creo comprenderte, espero no sonar petulante si te cuento que una vez escribí:

"Paralela a la luna
menguo
en el chinchorro"


en Venezuela una hamaca y un chinchorro son casi lo mismo

meridiana dijo...

garcín: Hermosos versos.
Te agrego para compartir:

"Y se renueva en cada golpe
doloroso y cansado
la lágrima de Cristo"

Un saludo
Vanesa Aldunate

meridiana dijo...

Gata insomne: petulante, para nada, al contrario te agradezco que compartas con nosotros tus versos.

Un abrazo
Vanesa Aldunate

pensador ausente dijo...

.













te invito a posmópolis, santísima posmópolis.

Alucard dijo...

Entre la penumbra de la vereda
andaba por lares desconocidos,
un pequeño caminante que descubre
entre la noche la luna, es un vaivén
de luminosos colores, pero tan confusos que no dejan ver más allá de la amaca de la ventana.

Ofrezco disculpas por mi tan prolongada ausencia, y mando un saludo.

Hanna dijo...

Un bello poema sobre ciertas iluminaciones que el azar nos regala...
Muy bueno, Vanesa.

meridiana dijo...

Alucard no se preocupe, siempre es bienvenido.
Cualquier vaiven es placentero ya sea desde una hamaca, desde los sentidos, o desde las dudas.
VAIVENARSE
Un saludo

Vanesa Aldunate

meridiana dijo...

Hanna: muchas gracias
los sentidos también sugieren

pensador ausente: lo visitaremos

Gracias

Vanesa Aldunate

natasha dijo...

Hermoso. Soy fiel creyente de la ley del péndulo.

Garcín Altoalcázar dijo...

Gracias por la réplica.