jueves, 23 de agosto de 2007

PEQUEÑA IMAGEN

La siesta se recostaba en la piedra
sollozante para ver pasar el río

Los Sauces murmuraban un canto
agudo y tembloroso
al cruzar la noche y el ocaso

Solamente entre las ramas de verdes húmedos
se oía tu luz derretida en canela

Vainilla y Lavanda

Colores particularmente relajados
en la miel del aire

Era una luz empírica
Era el latido del arrullo


Vanesa Aldunate

12 comentarios:

mi despertar dijo...

No solo me gusta como escribes tus imágenes tambien me llegan

meridiana dijo...

Muchísimas gracias mi despertar, es bueno saber que hay otros por alli con los que podemos compartir nuestro interior y pueden captarlo.

Tu blog es muy interesante.

Vanesa Aldunate

meridiana dijo...

Vane, Vane... pequeña imagen, sutiles ecos que golpean como un tambor.
Ya ves, de los nombres de tu mundo
un arco de sol despierta nieblas

Un beso
tu "cumpa"
Lilián

Hanna dijo...

El paisaje late, solloza, murmura...Sólo hay que saber escucharlo.
Tu poema convoca los sentidos. Es una postal que vibra...Muy buen texto, Vanesa.

Alucard dijo...

En definitiva una excelente metáfora. Sin duda tienes ese toque para dar un acabado muy propicio a la roca entre aromas de lavanda, para que la siesta pueda descansar de forma apacible y meditabunda.

meridiana dijo...

Lilian: Y que bueno que pase no??
Gracias cumpa

Hanna: Ojalá no perdamos nunca la capacidad de poder ver aquello que murmura. Ojalá no nos perdamos escuchando lo mismo que los demás.
Muchas gracias.

Alucard: su comentario no es más que otro poema. Muchas gracias.

Vanesa Aldunate

Anónimo dijo...

Tu poesia transmite los sonidos propios de la naturaleza,con sus aromas y sus colores.Se vivencia lo que escribis.Un beso.GA

meridiana dijo...

GA: te agradezco el comentario, me hace bien. Saludos.
Vanesa Aldunate

Anónimo dijo...

Vanesa, nuevamente transmite en sus palabras, la riqueza de su mundo interior.
Bellas imágenes donde podemos perdernos, de la mejor manera:
con los ojos en nuevas tierras.

El Levitador

meridiana dijo...

Levitador, muchisimas gracias, sobretodo por lo de la riqueza del mundo interior. Uno intenta transmitir, ya verá usted que no siempre son riquezas, también hay miserias y temores, pero en definitiva forman parte de uno igual constituyéndonos.
Un abrazo
Vanesa Aldunate

Garcín Altoalcázar dijo...

¡Tremendo! ¡Viva la empatía!

meridiana dijo...

Gracias Garcín, pasearé por tu sitio.
Vanesa Aldunate