lunes, 26 de marzo de 2007

¿LO QUE EL OTRO QUIERE?




Frente a un poema, solemos escuchar pedidos de explicaciones, sostenidos por la pregunta fatal: “¿Qué quiso decir el autor?”. Como si sólo se tratase de curiosear acerca de lo que el otro quiere.
Pero ya se sabe (¿se sabe?) que en arte, lo hecho, hecho está.
¿Explicar un Rimbaud, un Celan, un Vallejo? ¿Explicar una Adrianne Rich, Pizarnik, Lispector? (Y tantos otros...) Para no hablar de la poesía en cine, pintura, música, escultura...
¿Explicar? Así como en geometría, las líneas asintóticas se acercan infinitamente a una curva sin tocarla jamás, así el lenguaje tropieza con sus límites para dar cuenta de lo inasible. Lo que nos abisma no se deja atrapar por el torpe juego de vocal y consonante, en su función comunicacional. Poesía mediante, sólo podemos acecharlo.
Desordenemos nuestras células y cantemos. Lo que resiste, expulsado por la corrección, nos interpela corporalmente.

Liliana Piñeiro.

1 comentario:

sibila dijo...

octavio paz afirma que «cada lector busca algo en el poema y no es insólito que lo encuentre. ya lo llevaba adentro».
diagnosticar, conceptualizar,encasillar. sucede que, cuando estudio crítica y comienzo a trepanar el texto, no puedo encontrarle el sentido.
encontrar explicaciones es un acto de brutalidad.